Follow by Email

domingo, 1 de septiembre de 2013

Teatro en el teatro de Mendoza


“El burlador de Tirso” (1996) de Héctor Mendoza es una comedia en dos partes, propuesta interesante y concienzudamente didáctica en la que, haciendo teatro dentro del teatro, el autor pretende enseñar teoría dramática. trata de un grupo de jóvenes, integrantes de alguna academia o compañía teatral, que tienen como tarea representar la famosa comedia “El burlador de Sevilla” del dramaturgo español Tirso de Molina. Durante la realización de los ensayos el director va explicando a los actores, por ejemplo, la diferencia entre un papel y un personaje, y los modos de entonación de los diálogos cuando la obra se encuentra versificada.
En la obra impera el diálogo y, por ser didáctica, la participación de ciertos personajes como el de Felipe o el de Raúl, se alargan bastante, pues en ellos recae la responsabilidad de enseñar y explicar la teoría que Mendoza intenta transmitir por medio de su obra. En realidad son estos dos personajes en los que recae la intención de la obra, el resto de los personajes vendrían a ser un simple pretexto para que ellos puedan dar su pequeña cátedra; y esta a su vez se va ejemplificando con los ensayos de la representación de “El burlador…”.
Si se hace un breve análisis a cerca de la dimensión pragmática propuesta por Antonio Tordera Sàez en su texto “Elementos para una semiótica del texto artístico”,  el ‘emisor’ quedaría enfrentado directamente con el autor, mientras que el mensaje sería la teoría que propone o que trata de enseñar. Sin embargo, para que el mensaje llegue al espectador hace uso de sus personajes: el director enseña en escena a sus alumnos en presencia de los espectadores (autoràtexto-teoríaàdirector-personajeà alumnos-personajesàpúblico-receptor). 
En mi opinión, como obra con fines didácticos pudiera funcionar muy bien, sin embargo, habría que estar el receptor un poco inmiscuido en lo que respecta a la semiótica del teatro para poder captar al cien por ciento el contenido y la intención de la obra. De no ser así es probable que se comprendan algunos conceptos pero veo difícil que se aproveche todo su potencial.


1 comentario:

  1. Siendo sinceros a mí me gustaría asistir a una "cátedra" de estas. En las tablas y con profes actuando. Ahora que anduve en el DF conocí a una asistente al estreno de la obra de Mendoza. Fue antes de que ella entrara a la Licenciatura en Letras de la UAM, y dice que después de la obra dudó en estudiar literatura. Así estuvo de aburrida.

    ResponderEliminar